Nuevo renacer en TDP
Dos años de duro y silencioso trabajo comienzan a rendir frutos en el parque nacional Torres del Paine, una de las áreas verdes más grandes del país, con una superficie total de 181 hectáreas, luego del incendio que lo afectó en febrero de 2005.
Su impacto es tal en el turismo nacional, que sólo el año pasado recibió más de 128 mil turistas, donde más del 70 por ciento fueron extranjeros.
La ministra de Agricultura, Marigen Hornkohl, aseguró que "hoy día podemos decir con tranquilidad y con alegría que hay una parte importante que ya está disponible para que la gente vuelva a pisar y a caminar por esta zona de nuestro parque”.
El trabajo de recuperación se ha hecho a través de Conaf, el gobierno de República Checa y aportes del sector público, que en total representan una inversión de 250 millones de pesos.
La directora ejecutiva de Conaf, Catalina Bau, afirmó a un medio local que "el visitante tiene que tener conciencia que está en un ecosistema frágil. Que todo lo que se pierda por un daño de incendio pueden pasar hasta 50 años que no se recupera".
Monitoreo científico
Monitoreo científico
Por su parte el botánico Erwin Domínguez realizó una serie de actividades de monitoreo científicas en los sectores afectados por el incendio y destacó la reaparición de numerosa flora tras el siniestro provocado por un turista checo en el área silvestre protegida. Pero también planteó que no se pueden establecer conclusiones categóricas sobre el crecimiento de las especies.
veronica@torresdelpaine.com
Febrero 2008 |